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| Bruno Veronese |
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Al mismo tiempo y por carriles distintos supe de Elsa Pérez, fotógrafa profesional. Me encantó su trabajo y la llame para conocerla.
Me citó en su casa, una casa en galería en Remedios de Escalada “Este” (como subrayó al darme su dirección), cerquita de Las Colonias (el barrio ferroviario) y charlando… charlando supe que es hija de ferroviario, que es nieta de ferroviario… Que en su casa hay un libro de ilustraciones de Bruno porque su mamá es amiga de él… y confirme que las casualidades no existen… que el mundo es un pañuelo. |
Bruno Veronese escribe, dibuja y profundiza
en su historia, está lleno de inquietudes y
proyectos que contagia a su entorno. |
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“La generación que no deja testimonios solo sopla sus cenizas”. Anónimo
Esta frase encabeza las dedicatorias del último libro de Veronese y sintetiza su espíritu y su compromiso.
Fue ferroviario durante 37 años en los Talleres de Remedios de Escalada, hasta que los militares lo cesantearon por ser delegado.
Hoy se encuentra jubilado, en plena actividad artística, disfrutando plenamente de tantos proyectos a realizar. Es miembro del Centro de Estudios Históricos de Remedios de Escalada.
A principios de 1998, a los 67 años, descubrió que podía dibujar con una habilidad impensada: comenzó con grafito pero como le gusta mucho el contraste, también utiliza el lápiz de carbón para lograr esa negrura, él es autodidacta del dibujo.
“Mira yo nunca en mi vida había dibujado, particularmente me viene a la memoria en la Escuela 23 yo hacia todos los dibujos en el pizarrón para las fechas patrias. Al terminar la primaria estuve seis meses en la secundaria y me destaque como dibujante lineal (técnico) el profesor de dibujo nos hacia sacar una hoja y hacer un círculo sin levantar el lápiz y el mío era casi perfecto…” se ríe.
“Y después tuve que ir a trabajar. En un momento alrededor del año 2000, ya jubilado, me brotó el dibujo, me sentí estimulado. Comencé a darle contraste a mis dibujos, darle al negro un poco de blanco. Yo copio la realidad.
Aprendí a sacarle el espíritu a las cosas. Utilizo lápiz de carbón con grafito. No se combinan pero, en determinada proporción, encontré que el grafito te permite una profundidad un detalle y el carbón te da una negrura espectacular.”
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Sus obras están realizadas con grafito, lápiz de carbón y cretas.
El libro “Imágenes porteñas, el tango y la ciudad” está inspirado en fotografías de rostros famosos, en los que asoma Gardel, Tita Merello, Discepolín entre otros, de lugares tangueros, una ñata contra el vidrio, un bandoneón, el empedrado.
Veronese dibujó y recopiló durante varios años. Reunió sus imágenes y les acercó la poesía de María Elena Walsh, Jorge Luis Borges, Cadícamo, Evaristo Carriego, son algunos de los invitados por el dibujante a sumarse a las páginas. “La poesía es extraordinaria para ilustrar”, dice Veronese. |
Imágenes Porteñas de la mano de Bruno. |
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“Uno tiene la idea del libro, pero también pensaba que tenia que ser escritor para eso y este amigo mío que es ferroviario, es un hombre que ha leído mucho, es además poeta, me dice -Si vos querés hacer un libro bien, llevalo a la editorial Gaglione en Pompeya-. Voy a la editorial y presentaba quiebra y hable con los obreros que tenían tomada la imprenta, me dijeron si usted quiere esperar unos dos meses seguramente vamos a ganar esta batalla, yo no tenia apuro.
Después de eso este fue el primer trabajo que hizo la editorial recuperada llamada Chilavert (tenia una escuela de 100 años sobre libros de arte, no de textos, con personal especializado, con máquinas muy específicas), es una empresa que todavía existe manejada por sus obreros en cooperativa, y eso fue un regalo.
Tiene otro regalo impagable. yo no lo conocía mucho al poeta Horacio Ferrer, él vio mi libro, un libro de imágenes del barrio, del tango… de rostros del tango, de bailarines. Y preguntó si el libro tenía el prólogo y como todavía no estaba echo, se ofreció para hacerlo él. Lo conocía, pero demostró una calidez y una generosidad increíbles.”
“Veronese sabe muy bien que los seres que ven en la tiniebla, disfrutan de un arco iris con infinitos grises”, escribió Ferrer.
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“Con el primer libro que yo hice nació el Centro”. Alguien le dijo tenés mucho material, hay que hacer algo con esto. Así empezaron a compaginar todo, buscaron editorial pero en todas la misma respuesta: pase en otro momento, más adelante puede ser. Buscó una solución y así fue que entre sus amigos hicieron una “vaquita” para poder editar el libro “Un paredón y después…"
A diferencia de “Imágenes…” este es un libro de pequeños cuentos de cosas que pasaron en el barrio principalmente y en taller también. Cuando tuve el libro impreso, bueno eso es otra historia… |
La sonrisa de Gardel interpretada por Veronese. |
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Lo abre con la frase de autor anónimo: “La generación que no deja testimonios solo sopla sus cenizas”; y eso es contra lo que lucha, quiere recopilar y dejar testimonio de sus orígenes, de la historia.
Una de esas historias es sobre una carrera de bicicletas, y había un personaje, Don Luciano, un viejito chiquitito y regordete buenazo que andaba por todos lados en una bicicleta de mujer y vendía facturas en las escuelas. Lo conocía todo el mundo. Y en una de esas carreras de ida y vuelta a Lobos se había dicho que iba a correr Don Luciano. Y así fue, hubo muchas carreras pero esa fue memorable no faltó nadie, todos estaban esperando que llegara don Luciano…
Esas cosas que conté tienen un contenido muy emotivo.
Mientras se fue vendiendo el libro (se vendieron 1000 libros en tres meses a un precio muy por debajo del mercado ya que yo quería que llegase a todos), no se podía vender como un libro común pero llego agotado. Cuando convocamos a la gente tuvimos que cambiar dos veces de lugar por la cantidad de gente que se sumaba, hasta que finalmente reunimos 650 personas.
En el barrio no se recordaba haber convocado tanta gente desde los tiempos del peronismo cuando los clubes estaban abarrotados, o de los años 60 también, no se recordaba una concentración con tanta cantidad de gente. Dijimos con esto hay que hacer algo, hagamos un centro de jubilados –dijo uno- pero ya hay dos –le retrucó otro. Y un tercero dijo vamos a hacer un centro de estudios, vamos a rescatar la historia, y esto lo que Bruno escribió.
Así fue que cuando hicimos la presentación del libro, también presentamos
oficialmente el Centro de Estudios Históricos, con ese libro que hablaba del barrio y también de los Talleres.
Se siente algo tan especial, tan intenso que no se puede explicar.
Más tarde recibió auspicios y declaraciones de interés cultural.
Después yo también me entusiasme y comencé a escribir el segundo libro, “Voces detrás del paredón…”. Y le di otra forma, con un principio y un final. Con una mirada de los Talleres hacia el barrio. Hay alguna repetición de algún hecho pero porque era muy puntual como para pasarlo por alto. Está enmarcado dentro de una ficción, con personajes, con cosas que también fueron parte de mi historia y de la de mis amigos.
Yo pensaba, cuando comencé a escribir que es escritor el que estudio para ello. Pero a medida que sigo escribiendo me doy cuenta que uno aprende a escribir a medida que va escribiendo, aprende a vivir viviendo, aprende a ser padre cuando termino de serlo.
“Yo digo que esto es lo que me dio la vida últimamente. Es sumamente enriquecedor.”
Exposiciones:
Con sus “Imágenes porteñas, el tango y la ciudad” se ha presentado, entre otros espacios culturales, en:
- Casa de la Cultura de la Ciudad de Buenos Aires
- Academia Nacional del Tango
- Centro Cultural de la Cooperación
- Casa de Cultura de la Municipalidad de Lanús
- Biblioteca Popular Sarmiento de Valentín Alsina
- Teatro Roma de Avellaneda
- Universidad Nacional de Lanús
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Fue declarada de Interés Municipal a la nueva obra del escritor escaladense Bruno Veronese. En el libro el vecino relata acontecimientos ocurridos en los talleres ferroviarios de esta zona del distrito.
A través del Decreto Nº 1992 del 4 de septiembre de 2008, se declaró como obra de interés comunal al libro Voces y sueños… detrás del paredón, escrito por Bruno Veronese. El artista pinta, a través de sus páginas, una colorida semblanza como observador sobre algunos acontecimientos reales ocurridos durante los sucesivos gobiernos de facto, en los talleres ferroviarios de Remedios de Escalada. Así mismo, analiza con el profundo sentido estético |
Voces detrás del paredón. |
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que caracteriza su trabajo, la forma en que los hechos y actores mencionados en su obra, influyeron en el desarrollo o retroceso del barrio, modelando la identidad del mismo.
También fue galardonada como de interés cultural por:
- La Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación
- La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
- La Municipalidad de Avellaneda
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