PLUME

 FilosofÍa
  En esta sección, solemos representar pensamientos y reflexiones, no siempre provenientes del
  campo específico de la filosofía. Este es el caso de Carl Sagan, un científico. Su riquísima posición
  frente al universo y a la posibilidad de la vida en otros planetas, nos resulta material más que   interesante para tomarnos un tiempo para pensar o, para decirlo mejor, para volar…
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CARL SAGAN: REFLEXIONES EN EL COSMOS
Nuestro universo sería una cosa muy limitada si no ofreciera a cada época algo que investigar... La naturaleza no revela sus misterios de una vez para siempre.
SÉNECA, Cuestiones Naturales, libro 7, siglo primero
Carl Edward Sagan nació el 9 de noviembre de 1934 en New York, su simpleza y facilidad para explicar pedagógicamente cuestiones veladas al conocimiento común lo transformaron en una persona popular a partir de su Serie Cosmos un viaje personal, que presentaba él mismo y escribía junto con su tercera y última esposa, la científica Ann Druyan.  Astrónomo y divulgador científico, fue pionero en campos como la exobiología y promotor del proyecto SETI (Search for ExtraTerrestrial Intelligence, Búsqueda de inteligencia extraterrestre). Fue titular de la cátedra de astronomía y ciencias del espacio de la Universidad Cornell en Estados Unidos.
CarAstrónomo y divulgador científico

A los 20 años se graduó como físico y poco después obtuvo su doctorado en Astronomía y Astrofísica. Apareció en la comunidad científica como un joven, cuyas conjeturas fascinaban y a su vez amenazaban lo establecido.
En junio de 1965, participó en el proyecto Mariner 4, primera sonda en Marte. Trabajó en la NASA y fue profesor en la Universidad de Harvard durante un corto tiempo, hasta que la posición conservadora de Harvard con respecto a la vida extraterrestre y su discusión académica, lo dejaron fuera de contrato. Por aquellos días colaboraba con el científico soviético I. S. Shklovski1 y participaba en interesantes debates científicos acerca de la búsqueda de vida extraterrestre. Estos debates se publicaron en el libro "OVNIS: Un Debate Científico".
En cambio, la Universidad de Cornell en Ithaca, Nueva York, le dio la chance de ser el director del Laboratorio de Ciencias Espaciales, puesto que junto con sus clases en esta universidad, ocupó hasta su muerte el 20 de diciembre de 1996.
El cosmos es todo lo que es o lo que fue o lo que será alguna vez.  Nuestras contemplaciones más tibias del Cosmos nos conmueven: un escalofrío recorre nuestro espinazo, la voz se nos quiebra, hay una sensación débil, como la de un recuerdo lejano, o la de caer desde lo alto. Sabemos que nos estamos acercando al mayor de los misterios.
El tamaño y la edad del Cosmos superan la comprensión normal del hombre.  Nuestro diminuto hogar planetario está perdido en algún punto entre la inmensidad y la eternidad. En una perspectiva cósmica la mayoría de las preocupaciones humanas parecen insignificantes, incluso frívolas.  Sin embargo nuestra especie es joven, curiosa y valiente, y promete mucho.  En los últimos milenios hemos hecho los descubrimientos más asombrosos e inesperados sobre el Cosmos y el lugar que ocupamos en él; seguir el hilo de estas exploraciones es realmente estimulante.  Nos recuerdan que los hombres han evolucionado para admirarse de las cosas, que comprender es una alegría, que el conocimiento es requisito esencial para la supervivencia.  Creo que nuestro futuro depende del grado de comprensión que tengamos del Cosmos en el cual flotamos como una mota de polvo en el cielo de la mañana.
Estas exploraciones exigieron a la vez escepticismo e imaginación.  La imaginación nos llevará a menudo a mundos que no existieron nunca.  Pero sin ella no podemos llegar a ninguna parte.  El escepticismo nos permite distinguir la fantasía de la realidad, poner a prueba nuestras especulaciones.  La riqueza del Cosmos lo supera todo: riqueza en hechos elegantes, en exquisitas interrelaciones, en la maquinaria sutil del asombro.

En Cornell realizó numerosos experimentos acerca del origen de la vida y confirmó que las moléculas orgánicas, base de la vida, pueden reproducirse bajo condiciones controladas en el laboratorio.
Durante 1969 trabajó en el proyecto Apolo 11 y en la misión a Marte Mariner 9, la cual estaba diseñada para orbitar el planeta y de las cuales se dedujo que alguna vez pudo albergar vida. Su creciente prestigio le aseguró un lugar especial en proyectos como Pionner y Voyager, sondas que, después de explorar los planetas más alejados del sistema solar, debían viajar indefinidamente por el universo. Sagan fue el ideólogo de la inclusión en cada una de estas naves de un disco de oro con información acerca de la vida en la tierra, fotos, sonidos, saludos en distintas lenguas, y las ondas cerebrales Ann Druyan, quien como ya dijimos luego su esposa. Particularmente para las Voyager insistió además en que se fotografiara la Tierra desde las confines del sistema solar.
Fue cofundador y presidente de la Sociedad Planetaria, la mayor organización con intereses espaciales en el mundo. Criticó a las grandes potencias por producir armamento nuclear. Formó parte activa en la erradicación de los CFC (clorofluorocarburo, clorofluorocarbono o clorofluorocarbonados) y otros programas de protección ecológica. Fue cofundador del Comité Para la Investigación Escéptica de los Fenómenos Paranormales (CISCOP).
Mantuvo una oposición y crítica constante en contra de las seudo-ciencias, En su libro El mundo y sus demonios, las critica duramente, al igual que a las religiones. Estudió el origen de los organismos con los genetistas Hermann J. Muller y Joshua Lederberg. Trabajó como astrofísico en el Observatorio Astrofísico Smithsoniano desde 1962 hasta 1968.
La superficie de la Tierra es la orilla del océano cósmico.  Desde ella hemos aprendido la mayor parte de lo que sabemos.  Recientemente nos hemos adentrado un poco en el mar, vadeando lo suficiente para mojamos los dedos de los pies, o como máximo para que el agua nos llegara al tobillo.  El agua parece que nos invita a continuar.  El océano nos llama.  Hay una parte de nuestro ser conocedora de que nosotros venimos de allí.  Deseamos retomar.  No creo que estas aspiraciones sean irreverentes, aunque puedan disgustar a los dioses, sean cuales fueren los dioses posibles.
Las dimensiones del Cosmos son tan grandes que el recurrir a unidades familiares de distancia, como metros o kilómetros, que se escogieron por su utilidad en la Tierra, no serviría de nada.  En lugar de ellas medimos la distancia con la velocidad de la luz. En un segundo un rayo de luz recorre casi 300 000 kilómetros, es decir que da diez veces la vuelta a la Tierra. Podemos decir que el Sol está a ocho minutos luz de distancia.  La luz en un año atraviesa casi diez billones de kilómetros por el espacio.  Esta unidad de longitud, la distancia que la luz recorre en un año, se llama año luz.  No mide tiempo sino distancias, distancias enormes.
La Tierra es un lugar, pero no es en absoluto el único lugar.  No llega a ser ni un lugar normal.  Ningún planeta o estrella o galaxia puede ser normal, porque la mayor parte del Cosmos está vacía.  El único lugar normal es el vacío vasto, frío y universal, la noche perpetua del espacio intergaláctico, un lugar tan extraño y desolado que en comparación suya los planetas, y las estrellas y las galaxias se nos antojan algo dolorosamente raro y precioso.  Si nos soltaran al azar dentro del Cosmos la probabilidad de que nos encontráramos sobre un planeta o cerca de él sería inferior a una parte entre mil millones de billones de billones' (1 0 , un uno seguido de 33 ceros).  En la vida diaria una probabilidad así se considera nula.  Los mundos son algo precioso.

Dedicó la mayor parte de su vida a divulgar las ciencias. Publicó numerosos libros y artículos en revistas y diarios. Su amplio conocimiento del cosmos hizo posible su explicación con palabras sencillas. Uno de sus primeros libros "Los Dragones del Edén", publicado en 1978, fue galardonado con un premio Pulitzer.
En 1979 sale al aire Cosmos, un viaje personal (a la que corresponden los fragmentos en cursiva de esta nota), con el principio irrenunciable de divulgar la cosmología, la historia y la astronomía a través de la televisión. Fue vista por miles de personas en sus emisiones. Cada semana invitaba a los curiosos a emprender un fascinante viaje por el universo. Con el tiempo se convirtió en uno de sus más populares libros. La serie ganó 3 premios Emmy y un Peabody, y se convirtió en la serie científica de mayor éxito en toda la historia de la televisión. Tuvo la particularidad de recibir varias actualizaciones, cada capítulo muestra en la actualidad a un Carl Sagan joven y a otro más maduro, premeditadamente enriquecido por su propia experiencia y por la evolución natural de su pensamiento.
Si adoptamos una perspectiva intergaláctica veremos esparcidos como la espuma marina sobre las ondas del espacio innumerables zarcillos de luz, débiles y tenues.  Son las galaxias.  Algunas son viajeras solitarias; la mayoría habitan en cúmulos comunales, apretadas las unas contra las otras errando eternamente en la gran oscuridad cósmica.  Tenemos ante nosotros el Cosmos a la escala mayor que conocemos.  Estamos en el reino de las nebulosas, a ocho mil millones de años luz de la Tierra, a medio camino del borde del universo conocido.
Una galaxia se compone de gas y de polvo y de estrellas, de miles y miles de millones de estrellas.  Cada estrella puede ser un sol para alguien.  Dentro de una galaxia hay estrellas y mundos y quizás también una proliferación de seres vivientes y de seres inteligentes y de civilizaciones que navegan por el espacio.  Pero desde lejos una galaxia me recuerda más una colección de objetos cariñosamente recogidos: quizás de conchas marinas, o de corales, producciones de la naturaleza en su incesante labor durante eones en el océano cósmico.
Hay unos cientos de miles de millones de galaxias (10 cada una con un promedio de un centenar de miles de millones de estrellas.  Es posible que en todas las galaxias haya tantos planetas como estrellas, 1011 x 1011 = 1022, diez mil millones de billones.  Ante estas cifras tan sobrecogedoras, ¿cuál es la probabilidad de que una estrella ordinaria, el Sol, vaya acompañada por un planeta habitado? ¿Por qué seríamos nosotros los afortunados, medio escondidos en un rincón olvidado del Cosmos?  A mí se me antoja mucho más probable que el universo rebose de vida.  Pero nosotros, los hombres, todavía lo ignoramos.  Apenas estamos empezando nuestras exploraciones.  Desde estos ocho mil millones de años luz de distancia tenemos grandes dificultades en distinguir el cúmulo dentro del cual está incrustada nuestra galaxia Vía Láctea, y mucho mayores son para distinguir el Sol o la Tierra. El único planeta que sabemos seguro que está habitado es un diminuto grano de roca y de metal, que brilla débilmente gracias a la luz que refleja del Sol, y que a esta distancia se ha esfumado totalmente.

Después de realizar "Cosmos", Sagan dedicó un tiempo a escribir la novela, "Contacto", en la cual, asesorado por un grupo de científicos, quiso escribir un libro de ficción científica en donde todo y cada uno de lo propuesto fuera teóricamente posible. La misma fue llevada a la pantalla grande por Robert Zemeckis con las actuaciones de Jodie Foster como Ellie Arroway, Tom Skerrit como el Doctor David Drumlin  y John Hurt como el millonario S.R. Hadden.


Con Cosmos revolucionó el concepto de programa de TV científico al relatar con simplicidad temas complejos..


Carl fue un científico de mente abierta, fascinado por las estrellas, y el misterio de la vida. También fue un pensador claro y un educador, tiene algunos párrafos memorables como:
 - A veces creo que hay vida en otros planetas, y a veces creo que no. En cualquiera de los dos casos la conclusión es asombrosa.

- La ausencia de prueba no es prueba de ausencia.

- Si alguien está en desacuerdo contigo, déjalo vivir. No encontrarás a nadie parecido en cien mil millones de galaxias.

- En algún sitio algo increíble espera ser descubierto.

- Nuestra lealtad es para las especies y el planeta. Nuestra obligación de sobrevivir no es sólo para nosotros mismos sino también para ese cosmos, antiguo y vasto, del cual derivamos.

 - Vivimos en una sociedad profundamente dependiente de la ciencia y la tecnología y en la que nadie sabe nada de estos temas. Ello constituye una fórmula segura para el desastre.

- El universo no fue hecho a medida del hombre; tampoco le es hostil: es indiferente.

- Para hacer una tarta de manzana primero tienes que crear un universo.

Tras diagnosticársele una enfermedad llamada mielodisplasia, comenzó una agonizante y fatal etapa en la vida de Sagan. Fue sometido en tres ocasiones a transplante de médula ósea y quimioterapia la ultima de ellas en 1995. En la madrugada del 20 de diciembre de 1996 murió a los 62 años, en Seattle, a causa de una Neumonía.

Lo conocido es finito, lo desconocido infinito; desde el punto de vista intelectual estamos en una pequeña isla en medio de un océano ¡limitaba de inexplicabilidad.  Nuestra tarea en cada generación es recuperar algo más de tierra.
T. H. Huxley, 1887

El artista plástico Piero Tonin y su interpretación

del pensamiento de Carl Sagan.

http://www.pierotonin.com


http://www.astromia.com/biografias/sagan.htm
Cosmos, Un Viaje Personal serie televisivo 1979
http://www.phys.lsu.edu/students/brunner/sagan.html

Iósif Samuílovich Shklovski (1 de julio de 1916 – 3 de marzo de 1985) fue un astrónomo y astrofísico soviético/ruso.

Fragmento final de la serie Cosmos
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